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Editorial

La ciudad de León Guanajuato representa múltiples miradas desde el punto de visto de la complejidad. La configuración social y urbana responde a procesos históricos y culturales muy amplios que se ven reflejados en las prácticas cotidianas de sus habitantes. Su denominación como la quinta urbe de México no sólo responde al hecho del crecimiento de su población ni al de su evidente crecimiento económico; responde también a la conformación de múltiples universos sociales que a través de una atenta mirada sociocultural emergen.

Con el tema de la exploración del la ciudad de León te doy la bienvenidos a esta quinta entrega de K-Tarsis. Además de abordar la compleja red de significados sociales de León con el dossier “El León no es como lo pintan”, el presente número presenta otros temas muy interesantes, entre estos las primeras anotaciones del diario de Crónicas Argentinas que nuestra alumna Cynthia Calderón plasmó en su experiencia de intercambio académico en tierras argentinas. Catalina Martínez, envía desde Colombia una entrega dedicada a la Catedral de Sal. La exploración sobre los contenidos artísticos en la actualidad se abordan en el ensayo ¿El Arte en Pantalla? Finalmente Robinson Vega nos transporta a los paisajes emocionales de su poesía honesta y rotunda.

Distintos portafolios fotográficos conforman la selección de imágenes de este número. Distintos alumnos de segundo semestre reflejan su inquietudes temáticas, Armando Amaya Torres nos regala poéticas fotografías productos de sus viajes a Argentina y Uruguay. Finalmente Maricarmen Molina nos presenta un dossier sobre la nostalgia citadina bicicleta.

Espero disfrutes la lectura y seguimos en espera de tu participación en cualquiera de las secciones de K-Tarsis. Buen fin de semestre.

Mtro. Alan McLane Alejos

Coordinador K-Tarsis

domingo, 13 de mayo de 2007

Crónicas Argentinas /Cynthia Calderón. Alumna Octavo Semestre/



8 Octubre 2006

Hoy la pasé genial...fui a la calle DEFENSA a la feria de San Telmo como cada domingo lleno de antigüedades y objetos raros, música y arte…y… sí, otra vez fui, me encanta ir ahí; mi plan era comer (almorzar), aunque...bueno en realidad fue gracioso porque yo iba solita, Antes de ir a comer que se “me atraviesa” una oferta de libros usados y pensé (como no traía tanto dinero por el bien de la humanidad) pensé: Me compro un libro o como, gran dilema, aunque recordé a mi profesor y amigo Hugo Cornejo quien definitivamente elegiría un libro…así que lo compré, y más tarde luego de caminar por “Defensa” llegué a un lugar dispuesta a comer ravioles o un buen "bife" de costilla, y por fin, una mesa se desocupó, ¿Qué por qué elegí ese restaurante? bueno es genial, está en una esquina, y justo enfrente una banda que toca bosanova, es relajante estar ahí y de paso escuchar buena música.

El caso fue que me senté en la única mesa entonces disponible, y justo enfrente de mí una mujer de aproximadamente 60 años, me hizo cara de disgusto como quejándose del mesero y diciendo: "Hay no, qué tonto" o algo así, el mesero fue todo un personaje en mi historia, y bueno la mujer me hacía caras y logramos establecer una comunicación casi sin hablar. Por lo que entendí ella quería comer pizza pero la pizza era demasiado grande para lo que ella podía ingerir. Su pizza se veía buenísima...no sé si yo hice cara de que tenía hambre o qué, pero el caso es que ella terminó invitándome 2 rebanaditas, muy buena onda me invitó a probar porque ella no podía con la pizza sola, a lo cual agradecí profundamente porque son medios tardados (y eso en general para los restaurantes argentinos) para servir...así que "si no sos paciente, mejor no vashas" y bueno... el caso es que mientras que la mujer pidió un plato extra para enviar hasta mi mesa dos pedazos de pizza, y seguir blasfemando contra el mesero, llegó una pareja. El hombre y la mujer parecían agradables pero se veían extranjeros, de aproximadamente 60 años igual que la mujer de enfrente...y para entonces la mesa, a mi mano izquierda ya estaba desocupada por lo cual se sentaron ahí mismo. Entre las mesas había como 20 cm de diferencia casi nada, es más parecía que comeríamos juntos.

La pareja no tenía un acento argentino por lo cual fue difícil entender de dónde eran, pero cuando la mujer comenzó a “reclamar al mesero”; mismo que atendía a la otra mujer y a mí, me di cuenta y pensé...Esa mujer… ¿Será cubana? Cuando comenzamos a charlar y ellos pidieron un platillo extraño que nunca supe qué era, ni ellos tampoco porque cuando le pregunté a la mujer qué era me dijo, con su voz agradable y vivaracha: No sé, yo le dije, deme de éso. Y bueno, una vez más Cynthia escuchando el acento cubano...Santo Dios...

El caso fue que tanto el esposo como la esposa parecía que me conocían de toda la vida, y me contaron que eran de Cuba pero vivían en Miami, el hombre insistía en hablar de política y de sus viajes y la mujer era tan graciosa y amigable que me sentí super agusto, y no podían creer cuando les dije que era de México, me dijeron que ya me habían robado el acento mexicano. Comenzaron también a contarme acerca de sus viajes a México y a otras partes del mundo: Chile, España, y otras cosas interesantes. Y yo les conté que había estado en Cuba lo cual los emocionó.

Mientras tanto yo seguía esperando mi "Bife" de costilla y ensalada, y la mujer de enfrente seguía haciendo muecas extrañas mientras veía el partido de River contra Boca, ah, y comía pizza; no quería tanta pizza pero sí pidió un flan después,...en fin...en ese momento me dijo el hombre cubano
que su esposa era muy social y en todos lados platicaba con todos, en el avión hasta se hizo amiga de unas argentinas...jajaj dato curioso pero es para que se imaginen a esta pareja...y la mujer preocupada porque había dejado en una tienda su abrigo...fue a buscarlo...antes de esto el hombre cubano me preguntó "algo" antes de que pagaran su cuenta:

Yo le entendí que me preguntó si les invitaba de mi comida, y a mí se me hizo raro pero obvio les dije que sí, porque ellos me habían compartido de su tarta...y él me decía: es que eres estudiante, y yo no entendía qué decía...no sé qué pasaba que a veces su acento entre Miami cuba era poco traducible, total que yo contesté que sí, en ese momento el señor le dijo al mesero, quien ya a estas alturas no sabía si llorar o reírse de nosotros 4 (la mujer de enfrente, la pareja cubana y yo) o qué hacer porque la mujer cubana le reclamaba todo y le exigía el café, el tenedor, etc, etc… El señor le dijo al mesero que cargara a su cuenta mi comida... es decir que le cobrara mi cuenta...y yo dije...aah, mira que buena onda...pero le dije, no, no se preocupe...cómo cree, y me dijo: pero tú me dijiste que sí, que te invitara...jajajajajajaj entonces entendí que todo estaba revuelto: El señor no preguntaba si les invitaba yo de mi comida, sino que si quería que él me invitara la comida, porque era estudiante y tal vez no traía tanto dinero...

Pues la mujer insistió, y dijo que les caí muy bien, y que les dio gusto conocerme, para entonces yo ya estaba comiendo el bife, que estaba buenísimo y me salió gratis, al igual que la pizza. ¿Difícil de creer, no? pero bueno estas cosas no pasan seguido, hay que disfrutarlas...

Saludos. Cynthia Calderón Martínez


Entre mimos y diretes

Bueno el punto es que había demasiada gente en RECOLETA, un barrio “fashon” y caro en Buenos Aires. Y cómodamente nos sentamos en la banqueta para ver al mimo y tomar mate. Cuando llegamos el mimo no estaba…había entrado Al Mc Donals de la esquina, exactamente en la segunda planta, para cobrar a los que, cómodamente sentados vieron su espectáculo.

El mimo no tardó en regresar; Qué buen mimo, en menos de diez minutos ya había reunido a no menos de 300 personas que se detuvieron para ver cada una de las improvisaciones. Era genial porque tenía una facilidad para estar conciente del espacio y de la gente que lo rodeaba, que no le costaba nada improvisar, y por el contrario, cada evento que ocurría era un detonante para otra y otra y otra situación distinta, involucrando a quien pasara en auto o caminando.

Lo espectacular fue que estaba situado en un lugar poco común, una de las esquinas más transitadas de Recoleta, en donde hay un semáforo; que en realidad a esas horas no servía para nada. Los “colectivos” o camiones daban vuelta en esa esquina y el mimo se cruzaba y comenzaba a crear una escena de acción en cámara lenta, como si estuviera a punto de morir aplastado por el camión; cuando de pronto era un tránsito y después ya estaba en la otra esquina atrás de un niño con un helado, o deteniendo el tráfico para que cruzara una familia con bebes…el mimo hacía de todo; y personas igual que tenían paciencia, otras que no. Fue espectacular tanto ver al mimo, como ver las caras y atención de tantas personas en un solo crucero. Todo esto con un mate y galletitas.

Continuamos el recorrido por el cementerio, fuimos al mercado inmenso de hippies, en donde se puede encontrar de todo, principalmente artesanías; cosas interesantes de la cultura argentina, moda y mates. Sí, yo en efecto iba a conseguir un mate.

Luego llegamos a un gran jardín en donde se podía ver gente y mate, gente y mate, batucadas y músicos de jazz; había de todo. Todos compartían una tarde en domingo, agradable, sin presiones, parecía que estaban ahí y realmente estaban o igual estaban en otro lugar pero relajados, despejados; algunas personas hasta los zapatos se quitaban y dormían, otras con la familia o amigos, todos sin ningún problema, dejando que las batucadas y la música de jazz, en diferentes lugares los acompañara.

El numeroso grupo de excursión jajajaja, es decir, nosotros llegamos hasta un lugar, con menos pasto pero cómodo en donde instalamos todo y seguimos tomando mate, charlando y descansando un poco, no sé de qué, pero descansando. Fue en la feria de hippies donde obtuve mi primer mate, y luego, mientras que mis compas se fueron a cenar por ahí, yo fui con Luz a cenar, con Cecilia y Agustin, y estrenamos el mate. ¿Qué no se cansan de tomar mate? La respuesta es: No. ¿Alguien sabe si Gael García está en Buenos Aires? Creo haberlo visto jajaja

Bueno por lo pronto cuento que ayer descubrí una galería increíble con 1 700 obras de pintores argentinos, Buenísimo el lugar; dos pisos todas las paredes tapizadas de cuadros…Wow! ¡Fue genial! Y volveré…fácil una tarde entera puedes pasar ahí viendo pinturas.

CHAU

CYNTHIA
P.D.=Alguien sabe de alguna novela mexicana en donde el personaje principal es un niño que se llama “frijolito”…Porque aquí la ven…jajaja

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